Nueva York es una ciudad que se entiende a pie de calle
Nueva York se entiende mejor caminando. Desde el vagón del metro ves estaciones; desde la acera ves cómo un puesto comercial holandés, un puerto de inmigrantes y un escenario mundial se fueron apilando, manzana a manzana.
- El sur de Manhattan aún sigue las calles torcidas de Nueva Ámsterdam. Stone Street fue una de las primeras calles empedradas de la ciudad, y Wall Street debe su nombre a la muralla de madera que levantaron allí los holandeses en 1653.
- Entre 1892 y 1954 pasaron por Ellis Island unos doce millones de personas. Sus barrios todavía se leen hoy: los edificios de vecinos del Lower East Side, los farolillos rojos de Chinatown y los cafés de Mulberry Street.
- La ciudad también actúa para sí misma. Los clubes de Harlem dieron forma al jazz en los años veinte y treinta, los teatros de Broadway se encienden a las ocho de la tarde y el cine lleva casi un siglo usando la Quinta Avenida y Central Park como plató.
Qué comer
Bagel con salmón ahumado y queso crema — Los inmigrantes judíos del Lower East Side trajeron el bagel hervido y luego horneado, y el salmón ahumado de las tiendas de ahumados se convirtió en su pareja clásica.
Porción neoyorquina de pizza — Los panaderos italianos de las pizzerías de horno de carbón crearon la porción fina y ancha que se dobla por la mitad y se come de pie, el primer almuerzo rápido de la ciudad.
Sándwich de pastrami en pan de centeno — Las charcuterías de familias judías rumanas y de Europa del Este convirtieron la ternera en salmuera y ahumada en un sándwich más alto que en ningún otro lugar.
Tarta de queso de Nueva York — Densa y hecha con queso crema, se volvió emblema de Brooklyn en cafeterías como Junior's, en Flatbush Avenue.